Traducción: PARA MÍ LOS ANIMALES IMPORTAN


¿Usted tiene un animal de estimación?


         Las reuniones en el Mundo Espiritual tienen objetivos positivos y elevados. En aquel día, estaban reunidos varios niños que estudiaban asuntos importantes para su próxima reencarnación, que debería ocurrir en breve. El tema era el relacionamiento de los seres humanos con los animales de estimación.

         Ellos vieron imágenes, en una pantalla especial, de una chica y un gato. A la chica le acostumbraba enseñar el animalito a los amigos y, a veces, jugaba con el gato. Algunas imágenes, todavía, demostraban que ella, muchas veces, se olvidaba de los cuidados básicos que debería tener con su animalito de estimación, como agua, comida y cariño.

         También conocieron un chico y su perro Bob, que convivieron por ocho años. Al chico le acostumbraba jugar con Bob, que quedaba amarrado a una corriente, hiciera lluvia o sol. Pero el chico parecía tener poca paciencia con el animal cuando él no respondía a sus juguetes, y le maltrataba con chutes e hincapiés.

         Todos que allí estaban pudieron hablar sobre la convivencia con los animales, pues el convivio suele estimular el amor, la responsabilidad y el respeto por la naturaleza y por los animales.

         Todavía, un chico, llamado Haroldo, que estaba sentado en un rincón del salón, permanecía callado. Cuando preguntaron cuantos animales de estimación él tuvo en la última reencarnación, él contestó:

         - Ninguno. No tuve ninguno.

         La admiración fue general. A final, todos los niños sueñan tener un animalito, un compañero con quien jugar. Pero él explicó:

         - Mis padres sabían que tener un animalito de estimación requiere cuidados especiales, dedicación, tiempo para juguetes y mucha responsabilidad. Como ellos eran padres atentos, percibieron muy temprano que yo no tenía las condiciones necesarias para merecer y cuidar de un perro, que era el animal que yo deseaba tener. Mi familia viajaba mucho, y si tuviera un animalito, él se quedaría mucho tiempo solo y sin cuidados adecuados. Hoy percibo que ellos tenían razón, pues tener un perro para que los otros se responsabilicen por él, restando a mí solamente los momentos de juguetes, no sería educativo, ni tampoco justo conmigo y con los otros. Pero en la próxima reencarnación quiero merecer tener muchos animalitos y cuidar personalmente de todos ellos, quien sabe ejercer la profesión de veterinario para poder conocerlos mejor y ayudar a muchos.

         Los espíritus allí desencarnados comprendieron que los animales también evolucionan, sienten dolores, quedan alegres o tienen miedo y sienten la solitud. Y que, sin embargo no tengan un pensamiento constante, poseen lo que llamamos de principio espiritual, sintiendo y comprendiendo mucho de lo que ocurre a su alrededor.

         La reunión fue interesante, generando importantes reflexiones a todos los Espíritus que se preparaban para reencarnar. Los niños resumieron todo hablando que los animales deben ser amados y respetados, que también son parte de la obra de Dios. Además de eso, percibieron que sólo tienen méritos en tener un animal quien cuida y ama él de verdad, responsabilizándose por su bien estar y su evolución. Sí, porque los animales también evoluciona y el convivio con los seres humanos son importantes experiencias para ambos – seres humanos y animales.

Claudia Schmidt