Moisés

         La historia de Moisés puede ser contada de varias maneras. Normalmente es dividida en dos partes: Moisés; Moisés y los Diez Mandamientos.

         Muchos evangelizados ya oyeron la historia en otros ciclos, en años anteriores, por eso es importante que el evangelizador use técnicas creativas y/o diferentes enfoques. Es posible volver esa clase interesante para todos. Veamos algunos ejemplos:

         Para facilitar y volver más interesante la historia, puede utilizar fotocopia de dibujos de textos, de revistas, Internet y formar una historia en un álbum seriado, un cine, tarjetas, teatro de títeres o también cortar la historia utilizando la presentación abajo o juguetes.

          [Clique aqui] para ver y bajar en power point la historia.

         CLIQUE AQUI, para ver los dibujos hechos por el evangelizador Ricardo, del Grupo Espírita Seara do Mestre (siembra del Maestro), que podrán ser impresos y pintados.

         CLIQUE AQUI, para ver los dibujos hechos por la evangelizadora Adriana Timón, de la Unión Espírita de Peruibé /SP.

         Es importante recordar que a pesar de tener esa misión, Moisés tuvo el libre albedrío de realizarla o no (entonces otra persona lo haría); la importancia de los 10 mandamientos, actuales hasta hoy; y que Moisés es la primera revelación de Dios a los hombres.

         Un trabajador del Grupo Espírita puede ser invitado para contar la historia, pues otra persona adecua un enfoque diferente, con otras palabras, otra voz, tornando atractiva el aula.

         Para finalizar el encuentro, y reforzar las ideas desmvueltas durante el aula se puede utilizar rompe cabezas con figura de Moisés en el Monte Sinai recibiendo los 10 mandamientos, crucigramas, dibujos de la historia para pintar, Dominó con la secuencia de los acontecimientos, Juego de Memoria con los principales hechos, juego de verdadero y falso (dividir al grupo en dos e ir sorteando preguntas sobre el tema, las cuales deben ser evaluadas en verdadero o falso)

         [Clique aqui para ver el caza-palabras]


         [Clique aqui para ver el modelo para el evangelizador]

         [Clique aqui para ver subsídio ao evangelizador sobre Os Dez Mandamentos]

Abajo sigue el resumen de los hechos de la vida de Moisés, pudiendo ser utilizado como fuente de investigación.


MOISÉS (SIGLO XIII a.C.)


         Hace muchos siglos atrás, algunas tribus nómadas de Palestina abandonaron el suelo caliente de aquel país y fueron para Egipto (pueblo conocido como constructor de pirámides), huyendo del hambre. Pero los egipcios los esclavizaron, durante 400 años. Dice la Biblia, que los sometían a trabajos forzados y los oprimían con obras penosas. La opresión llego al auge cuando gobernaba Egipto el Faraón Ramses II, de la 19ª dinastía, en el siglo XIII antes de Cristo. Por su orden, los esclavos construían una ciudad que recibió su nombre.

         Moisés era un lindo niño hebreo, hijo de esclavos. Sus padres sabían que el Faraón había ordenado que todos los niños hebreos recién nacidos fuesen muertos, con miedo que ellos viniesen a constituir un peligro para la seguridad del propio Egipto. Su madre, para salvar la vida se su hijo, colocó al niño en una cuna de mimbre y lo dejó en las márgenes del río Nilo, cerca del lugar donde la Princesa Termutis, hija del Faraón, y sus criadas acostumbraban bañarse. El bebe fue encontrado por la Princesa que le dio el nombre de Moisés, que en egipcio significa “a salvo de las aguas”. Miriam, hermana se Moisés, se infiltro en el palacio y convenció a la princesa a contratar una ama de leche hebrea para amantar al niño.

         Moisés fue amantado por su propia madre carnal. Termutis fue una verdadera madre, lo educo, y protegió como a un hijo. Y así fue educado en ambientes del palacio, como si fuese realmente un príncipe.

         Un día Moisés fue a defender a un esclavo hebreo que estaba siendo golpeado y, sin querer, acabo matando a un soldado egipcio. El rey Ramses II, estaba furioso y Moisés fue obligado a huir al desierto donde se torno pastor de ovejas y se caso con una joven mujer llamada Zéfora.

         Moisés trabajó muchos años como pastor de ovejas. Cierto día, el estaba cuidando de ellas, cuando vio un arbusto que parecía estar en llamas. Se acerco a el y vio que el fuego no quemaba y el arbusto estaba intacto. Entonces, oyó que una voz le dijo: vuelve al palacio y solicita al Faraón la liberación de tu pueblo.

         Y fue lo que Moisés hizo. Pero el Faraón, delante de tal pedido, se rehusó a liberar a los esclavos, pues ellos eran mano de obra abundante, calificada y barata, fuente generadora de riquezas para el país, aun que obtenida a costa de cansancio exhaustivo y de la muerte de un pueblo. En la intención de obligar al Faraón la liberación de su pueblo, Moisés anunció que aparecería una serie de plagas sobre Egipto, pues él sabía que tales fenómenos iban a ocurrir en determinadas regiones.

         Mortalidad de peces, enjambres de insectos, el aparecimiento de ranas en todas partes y epidemias, eran flagelos que, con cierto tiempo, golpearía a Egipto. Pero la secuencia y la extensión de esos fenómenos naturales, hábilmente explotados por Moisés a través de su mediumnidad premonitora, pudieron ser aprovechadas como intervención divina a favor de los esclavos. Y sobre la amenaza de que en la última plaga morirían todos los primogénitos egipcios, inclusive el hijo del faraón, él acordó que Moisés llevase a los esclavos fuera del país.

         Guiados por Moisés, cerca de seiscientas mil personas dejaron Egipto. Para salir de Egipto, Moisés podría seguir por varias leguas en dirección a Palestina, sin la necesidad de una travesía por el Mar Rojo. Pero aún el Faraón se arrepintió de haber liberado al pueblo y ordenó a los soldados egipcios la recaptura de los esclavos. Para huir de la persecución, Moisés condujo a los hebreos a través de un camino nada común: el lugar de encuentro entre el Mar Rojo y el Mar Mediterráneo, denominado Mar del los Canizos y donde hoy se sitúa el Canal de Suez. En la época, en cuanto la marea no subía, el lugar era transitable, con la marea alta, era imposible atravesar el Canal. Moisés sabiendo de eso (era gran conocedor de la región), apresuró al pueblo para pasar allí exactamente en la marea menguante. Cuando los egipcios llegaron, la marea alta los detuvo.

         Bien adiestrado en el arte militar, él tomo un camino árido y pedregoso, impracticable para los carrozas de combate y des-estimulante para la caballería, impropia para el terreno. La infantería egipcia ya no seria obstáculo, pues se encontraba distante con muchos días de marcha.

         Sobre el liderazgo de Moisés, los hebreos penetran en el desierto rocoso que cubre la península del Sinaí. La mayoría de esos esclavos maltratados, debido a la crueldad de la esclavitud, se encontraban indignados, brutalizados y reducidos a la satisfacción de las necesidades primarias. Moisés pasó a convivir con su pueblo en el desierto, donde las frecuentes quejas e indignación aliada a los rigores climáticos, factores determinantes del hambre de la sed, eran la realidad diaria. En esas circunstancias, en que el lado animal del hombre preponderaba, solo el dolor y el instinto de conservación conseguían domarlo. De ahí la severa legislación mosaica, leyes temporales, elaboradas para determinado pueblo en un período histórico, donde la disciplina bebería suplantar a todo.

         El pueblo hebreo, en cuanto vivía en Palestina creían en un Dios único, pero cuando fueron para Egipto, comenzaron a adorar a estatuas, más allá de construir un becerro de oro que consideraban un dios. Pero Moisés consiguió que el pueblo entendiera que existía solo un Dios, que no podemos ver ni tocar, pero que ama y guía a sus hijos. La idea de un Dios único (monoteísmo), fue de importancia fundamental para el desenvolvimiento de la civilización humana.

         Las práctica mediumnicas fueron abolidas de las costumbres, pues, en la cualidad de extraordinario médium, Moisés sabia de los maleficios que se podía esperar de las sintonías mentales de aquella gente. Seria necesario que toda una generación pasase para dar lugar a la otra, libre y sin los traumas del sufrimiento y la venganza, para formar una unidad radical, política y religiosa.

         Por eso, 40 años vagaron por el desierto, hasta que murió toda la generación esclava, para que solo los nacidos en libertad pudiesen entrar en la Tierra Prometida.

         Moisés que siempre estuvo amparado por sus guías espirituales en el cumplimiento de su misión, recibió, en el Monte Sinai, los Diez Mandamientos, que mas de mil años después habrían de ser reiterados por Jesús:

         1. Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a si mismo.

         2. No levantar el nombre de Dios en vano.

         3. No trabajar en sábado.

         4. Honrar padre y madre.

         5. No matar.

         6. No cometer adulterio.

         7. No robar.

         8. No prestar falso testimonio contra el prójimo.

         9. No desear a la mujer del prójimo.

         10. No desear cualquier cosa que pertenezca al prójimo.

         Es esta, y solamente esta, a ley que Cristo se refiere cuando dice: "No penséis que vine a destruir la ley o a los profetas; no vine para destruirlos, pero para darles cumplimento".

         Toda la vida de Moisés – sus actos, sus leyes - esta descrita en los cuatro libros del Pentateuco: Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, cuya autoría le es atribuida. Moisés murió viejo, pero aun pero pudo ver lejos, de lo alto del monte Nebo, el objetivo de su sueño: La Tierra Prometida, en Canaán. Con su misión cumplida, cerraba aquella reencarnación de gran líder del pueblo hebreo, genio militar. Legislador y uno de los mayores mediums de todos los tiempos. Esos hechos ocurrieron aproximadamente el año 1200 antes de que Jesús Cristo naciera.

Fuentes: GUIA PARA LOS ENCUENTROS DE ESTUDIOS FRGS
ESTUDIOS ESPIRITAS DEL EVANGELIO DE TEREZINHA OLIVEIRA



         Traducción: Maria Reneé San Martin Gomez.


         

[Cursos]    |    [Imprimir]